Artículos Formativos para Familias 2017

Queridos padres: 

Con el fin de continuar fortaleciendo el vínculo con las familias en la educación de nuestros niños, compartiremos con ustedes nuevos artículos formativos con temáticas que los ayudarán a trabajar las mismas actitudes y valores que los docentes trabajamos en el colegio.

Compartimos la primera entrega de este año: 

"Los niños deben pasar los seis primeros años de su vida sin tecnología".
 

El experto, neuropsicólogo y psicoterapeuta, Alvaro Bilbao aboga por retrasar el uso de las nuevas tecnologías porque primero hay que enseñar al cerebro «a pensar, a estar atento, a imaginar».

¿Cómo influyen las nuevas tecnologías en el desarrollo del cerebro de los niños?

Lo primero que siempre digo es que las nuevas tecnologías son positivas para la sociedad y algo importante. Sin embargo, en el cerebro en desarrollo de los niños, y sobre todo de los más pequeños, están saliendo investigaciones que hablan de que su efecto puede ser negativo.

¿En qué sentido?

-En primer lugar pueden reducir su capacidad de tener autocontrol. Las nuevas tecnologías, los videojuegos sobre todo o estar mirando cosas en Internet continuamente, hacen que el niño esté constantemente estimulado y tiene menos oportunidad de ejercer autocontrol, porque todo el control lo lleva la máquina. Otro efecto es que si los estímulos a los que está expuesto son muy intensos, muy rápidos, como en los videojuegos, el niño puede perder el interés por cosas que son un poco más lentas o menos intensas, como la maestra, la pizarra, un libro o jugar en la calle con los amigos; el niño se acostumbra a tener estímulos muy rápidos y cuando bajan de velocidad se empieza a aburrir.

¿Hasta qué edad cree que los niños deberían estar alejados de móviles, tabletas u ordenadores?

-Sin lugar a dudas, y de acuerdo con la Sociedad Americana de Pediatría y la Clínica Mayo, hasta los tres años no deberían estar en contacto con estas tecnologías en ningún momento. Esa imagen que tenemos de un niño de un año o dos que no sabe hablar y que casi no anda pero que empieza a pasar el dedo por la tableta deberíamos borrarla de nuestra cultura porque los padres que tienen en mente que es positivo y muy beneficioso están muy equivocados; sabemos que es precisamente lo contrario.

¿Y a partir de ahí?

-Yo voy un poco más allá. Creo que es importante que los niños pasen los seis primeros años de su vida sin tecnología porque es una edad muy importante en el desarrollo de la imaginación, que si no se desarrolla en esos años, luego cuesta mucho. Cuanto más tiempo pasan jugando a lo que llamamos el juego libre – que no va de la mano de otra persona o de un dispositivo o tecnología – mucho más desarrollan la imaginación. El aburrimiento es la madre de la imaginación y si el niño está constantemente entretenido no tiene tiempo para aburrirse ni para imaginarse o crear sus propios mundos donde jugar.

¿Pero hoy en día es posible mantener a los niños lejos de la tecnología?

-Sí. Yo doy charlas en muchos sitios y hay muchos padres que desde hace tiempo lo tienen claro. A ver, es importante equilibrar. Yo no digo que vayas de vacaciones con el niño, hagas una foto con el móvil y por la noche no se la puedas enseñar, eso es ridículo, porque es bueno que vean fotos, les ayuda a construir su memoria. De la misma manera que es normal que le pongamos al teléfono a la abuela. Pero sí deberíamos limitar todo lo posible esos tiempos que el niño está tumbado en el sofá pasando el dedo por delante de la pantalla. Y se consigue con una palabra mágica que es ´no´.

Esto va en contra de lo que se vende actualmente que los niños de hoy son nativos digitales…

Esa frase en el fondo es un mito porque el mundo digital no es un idioma en sí mismo. Cuando el niño juega con un dispositivo no está activando las zonas del cerebro que tienen que ver con el lenguaje sino con el movimiento de la mano y la visión. Sí que es positivo enseñar programación, el tema de robótica, porque sí estamos enseñando a los niños ese lenguaje y estamos ayudándoles a pensar en otro idioma distinto. Pero que esté sentado jugando a un videojuego no quiere decir que sea nativo digital; a una señora de 70 años le das un iPad y en dos o tres días es capaz de enviar correos, whatsapps y buscar cosas en Internet porque es sencillo e intuitivo.

¿Y que los niños demanden la tecnología desde muy temprano se debe a que es lo que ven en sus casas, en sus padres?

Sí. Los niños tienen desarrolladas una serie de neuronas que se llaman neuronas espejo y lo que hacen es imitar todo lo que ven en los padres. Cuanto más tiempo pasan los padres delante del iPad es más fácil que el niño intente jugar con esa tecnología. También lo demandan mucho porque sus amigos lo tienen y porque es un estímulo muy interesante para ellos. Es como la Coca Cola: si se las das a un niño de tres años te pedirá al día siguiente y al otro, porque tiene mucha azúcar, cafeína, que le estimula y le encanta; pero que le encante no quiere decir que se la tengamos que dar todos los días porque es muy perjudicial para él.

¿Pero existe alguna ventaja en el uso de las nuevas tecnologías en niños pequeños?

No. Hay estudios que dicen que puede aumentar la velocidad de procesamiento, hacer que tenga una atención más rápida, pero son pocos, y hay tantos que van en dirección contraria de estos… Además, que tengan una atención más rápida no es necesariamente bueno: para ser pilotos de combate eso puede ser beneficioso, pero hoy en día lo que piden a los ejecutivos, a las personas mayores, es tener una atención más calmada, que te permita estar concentrado más tiempo. Y tener una atención más rápida también implica que el niño no sea capaz de esperar el tiempo suficiente para que aparezcan los estímulos que interesan.

Pese a todo esto está de moda introducir pronto la tecnología en las escuelas con ordenadores, pizarras digitales. ¿Es acertado?

Es distinto usar las nuevas tecnologías como soporte educativo a que el niño esté en casa sentado en el sofá. Yo defiendo que el niño no debe pasar la tarde en el sofá usando el iPad, que es mejor que esté aburriéndose, pintando, haciendo cosas que salgan de su cabeza, y no del ordenador. Aun así, hay estudios que dicen que un niño aprenderá matemáticas mucho antes jugando con unas cuentas, con garbanzos, que utilizando programas de ordenador que están diseñados para que aprenda.

¿Por qué?

Porque el cerebro une mucho la parte física y la parte cognitiva. Es decir, que maneja las dos partes y la del razonamiento está estrechamente ligada a la parte de la movilidad de la mano. Entonces, si el niño no tiene que hacer un movimiento de contar, de tocar, físicamente, es más difícil que aprenda todas estas cosas. Yo soy partidario de una metodología basada en el contacto físico con objetos, sobre todo los primeros años, como Montessori, a otra con el mejor dispositivo programado para estudiar matemáticas. Luego, más adelante, es maravilloso que estén en clase y que puedan estudiar por proyectos, hacer un trabajo sobre el descubrimiento de América y sean capaces de mirar en Internet.

Precisamente hace unas semanas una noticia explicaba que la mayoría de los hijos de empleados de grandes empresas tecnológicas de Silicon Valley estudian en colegios sin ordenadores ni dispositivos electrónicos.

-Estos directivos llevan a sus niños a un colegio tipo Waldorf, donde no hay dispositivos electrónicos y aprenden todo de forma más tradicional. Es que con el hecho, por ejemplo, de algo tan sencillo como estar sentado a la mesa y no levantarte hasta que no terminas de comer se está cultivando la tolerancia a la frustración, el autocontrol, que es una de las capacidades cerebrales que más influye en determinada nota de Selectividad que sacará el niño 15 años más tarde. O sea que fíjate si esas cosas tradicionales son importantes. Ahora las estamos volviendo a poner en valor, pero durante mucho tiempo se ha pensado que ir más deprisa, que el niño aprenda a hablar siete idiomas con cinco años, es más beneficioso. Ahora sabemos que tienen que respetarse una serie de pasos.

¿Y no es desaprovechar el potencial de la tecnología el introducirla más tarde?

Desde mi punto de vista no, porque primero tenemos que enseñar al cerebro a pensar, a estar atento, a imaginar, y luego ya le podemos enseñar a dominar las herramientas que tiene a su disposición. Si introducimos las tecnologías demasiado pronto, el niño conseguirá conectar con ellas de una forma muy rápida pero se desconectará de otras cosas más importantes para su desarrollo.

¿Qué claves daría a los padres para ayudar a desarrollar el potencial cerebral de sus hijos?

Ir poco a poco, ayudar al cerebro a madurar a su propio ritmo y saber que su hijo dará los frutos en el momento que los tenga que dar.

Y algo muy importante que tienen que hacer cuando estén con los niños, independientemente de que les dejen la tableta a los tres, cuatro o cinco años, es enseñarles a tener autocontrol, tiempos limitados, para que cuando digan ´hasta aquí´, el niño sea capaz de soltarla sin gritar ni enfadarse. En eso los dispositivos electrónicos pueden ayudar. De hecho hay autores que dicen que es mejor que el niño empiece a utilizarlos a los tres años con reglas muy claras, entrenando el autocontrol, a que empiece con ocho o diez años y comenzar a entrenarlo ahí.

Pero ese fijar tiempos se complica si los padres utilizan las tecnologías para que los niños estén entretenidos mientras ellos se ocupan de otras cosas…

-Efectivamente. Los dispositivos no solo son un refuerzo para los niños, sino un refuerzo enorme para los padres, porque los niños demandan en muchos momentos atención, cariño, que les hablemos… Como cuando hacemos un viaje largo en coche, ponen la televisión atrás y así el niño va tranquilo y el padre, relajado. Es importante también que el niño experimente la frustración, aprenda a dominarla, a aburrirse y a esperar que pase ese momento.

Los padres se apoyan en esto…

Es un refuerzo para los padres y esto es una de las cosas que ha hecho que la tecnología sea tan popular y esté tan extendido que los niños estén todo el día enchufados. Muchos padres se engañan porque dicen: ´No, yo dejo a mi hijo media hora´, y en realidad están conectados no solo a la tableta, teléfono móvil o videojuegos, sino a la televisión también dos o tres horas al día. Y sabemos que eso está relacionado con más probabilidades de tener déficit de atención, obesidad infantil, depresión infantil, problemas de conducta, y con más prevalencia de fracaso escolar.

Fuente: http://www.mundonuevo.cl/los-ninos-deben-pasar-los-seis-primeros-anos-de-su-vida-sin-tecnologia/

¡Hasta el próximo artículo! 

 

Queridas familias:

Compartimos la segunda entrega de Artículos Formativos para padres del colegio:
 

Los riesgos de Internet y las redes sociales para los niños (Primera Parte)

 
¿Cómo los niños pueden hacer un buen uso de Internet y de las redes sociales?

Son muchos los riesgos que corren los niños navegando por Internet si no siguen los consejos de una navegación segura y no han recibido una correcta información acerca de los peligros que les acechan. 

Isabel Plaza Medina, experta en el uso infantil de Nuevas Tecnologías y responsable del Departamento de Comunicación de la Fundación Alia2, nos explica todo lo que padres e hijos debemos saber para navegar seguros por la red.

Las nuevas tecnologías e Internet son una herramienta útil para aprender, comunicarse y divertirse. Sin embargo, como cualquier instrumento o actividad, tienen sus peligros, especialmente para los más indefensos: los niños y adolescentes.
 
¿Cuáles son los consejos fundamentales que deben seguir los niños en las redes sociales? 
Algunas de las pautas a seguir por el código son:
 
1. Tendré en cuenta que las personas que conozco por Internet son desconocidos en la vida real, NO SON MIS AMIGOS

2. No publicaré información personal como mi teléfono, dirección etc., en Internet.

3. Cuando se publica una foto en Internet, se pierde el control sobre su difusión y duración. Aunque después se borre, no desaparece de la Red. 

4. En Internet hay que comportarse con respeto y educación. No hagas a otros lo que no quieras que te hagan a ti. 

5. Denuncia a las personas o las acciones que perjudiquen a los demás. Si conoces a alguien que esté siento acosado, habla con tus padres para poder denunciar este hecho.

6. Si usas un teléfono móvil con internet, desconecta la opción de geolocalización.

7. Guardaré las conversaciones del chat, ya que te puede ser útil en caso que haya algún problema. 

8. Si me ocurre algo que no me haga sentir bien en Internet, se lo comunicaré a mis padres. Tengo que saber decir NO a las cosas que no quiera hacer y contar con mis padres que son mis mejores aliados. 

9. El mejor filtro para Internet es el conocimiento.
 
¿Cuáles son los riesgos para los niños en Internet y en las redes sociales?  
 
Contenido inapropiado. Uno de los peligros más comunes cuando un menor navega por Internet es que acceda a material que no es adecuado para su edad, ya sea de carácter sexual, violento o relacionado con temas como las drogas, las armas, los juegos de azar etc. Los niños pueden toparse con este tipo de estos contenidos mientras buscan información, juegan o ven un video, al aparecer en muchas ocasiones en forma de banners, pop-ups o enlaces publicitarios que les derivan hacia otras páginas web.
 
- Grooming: De esas nuevas formas de comunicarse han surgido nuevos riesgos o formas de acoso con un impacto fatal como el grooming una práctica a través de la cual un adulto se gana la confianza de un menor con un propósito sexual. 
 
Ciberbullying: Por otra parte, existe el conocido como ciberbullying, o acoso entre menores que en Internet por su carácter global, supone un alcance que puede llegar a generar muchos daños no sólo al menor sino a su familia y amigos. 

Revelación de información. Ya sea de forma consciente, en una conversación de chat o en una red social, o inconsciente, a través de engaños (estafas, falsas ofertas, sorteos o regalos), tu hijo puede revelar sus datos personales online sin darse cuenta del peligro que supone. Ignorar correos que piden cualquier tipo de información, no introducir nunca datos como la dirección postal o el teléfono móvil en ninguna web por muy segura que parezca o evitar el uso de aplicaciones o software que suministren la ubicación son algunas prácticas seguras para evitar este problema. 
 
¿A qué edad los niños disponen ya de su propio teléfono móvil?

El desarrollo de la telefonía móvil y de los conocidos como Smartphones permite que los jóvenes puedan tener acceso a Internet en su bolsillo. La edad media de inicio en la telefonía móvil por parte de los menores se sitúa entre los 10 y los 12 años. Además, la mayoría de los menores accede a Internet en su casa o en la calle.
 
¿Cómo advertirles de los peligros de esta nueva forma de comunicación? 

Los pequeños tienen que valorar la comunicación física por encima de la que pueden entablar a través de las nuevas tecnologías. Las ventajas de conocer al interlocutor frente a los riesgos de no hacerlo. Su educación es la base de un futuro Internet más seguro. Así, es importante decirles que tienen que tener en cuenta que hablar habitualmente con un desconocido en Internet, no le convierte en conocido. La adicción a las nuevas tecnologías es un problema en alza que los padres no deben descuidar y darle la importancia que tiene. El tiempo que pasen sus hijos en Internet tiene que estar limitado, según sean las motivaciones de uso de la red y la edad.

Además de tener en cuenta las recomendaciones ante cada amenaza, puedes proteger al niño o adolescente de estos y otros peligros poniendo en práctica los siguientes consejos generales:
 

  • Mantente siempre cerca cuando utilicen Internet, sobre todo con los más pequeños.
  • Establece normas de uso de los dispositivos con acceso a la Red.
  • Habla con tus hijos sobre los peligros de la Red, interésate por lo que hacen cuando navegan y adviérteles de que se dirijan a ti y te comenten cualquier contenido, mensaje o situación que les incomode.
  • Mantén la webcam siempre desconectada.
  • Instala un buen antivirus y un bloqueador publicitario en el navegador.
  • Configura sistemas de control parental que eliminan automáticamente las amenazas más comunes. Este punto se explicará a las familias en la próxima entrega.

 
Fuente: Isabel Plaza Medina.  Fundación Alia2. www.alia2.org

¡Hasta el próximo artículo!

 

Queridas familias:

Compartimos la tercera entrega de Artículos Formativos para padres del colegio:
 

Los filtros parentales y los niños en Internet (Segunda parte)

Con niños en casa, ¿es necesario limitar el acceso a ciertas páginas

y contenidos de Internet?

La educación es el arma principal con la que cuentan los padres y madres para conseguir que sus hijos hagan un uso responsable de Internet.

Los jóvenes tienen que confiar en sus padres ante situaciones de riesgo. Y eso se consigue con una buena comunicación frente a la prohibición. Los conocidos como filtros parentales constituyen la herramienta perfecta para saber si esa comunicación ha dado sus frutos.

 ¿Qué son los filtros parentales de Internet para niños?

Los filtros parentales son unos programas o softwares que se instalan en la PC o en la propia línea ADSL y que permiten a los padres conocer al detalle el uso que sus hijos hacen de Internet: horario de conexión, las páginas web visitadas, etc.

Dependiendo del filtro que se contrate podemos obtener servicios como: aviso por email o sms de que se ha conectado en una web catalogada como no permitida, bloqueo de acceso a las webs catalogadas como no permitidas, información sobre los perfiles sociales con los que se conectan los usuarios,  supervisión de los chats, información sobre la conexión, tiempo y hora entre otros. 

Control y supervisión de los padres.

Es necesaria la creación de un clima de confianza en el seno familiar que favorezca la educación. Si conseguimos crear esta situación, no serán necesarias herramientas como los filtros parentales. Los padres no pueden convertirse en espías de sus hijos, sino más bien en alguien que les escucha y le propone soluciones. 

Tampoco es conveniente caer en la sobreprotección, ellos también tienen que sentirse capaces. Capaces de enfrentar los riesgos que pueden encontrarse en la Red o en cualquier otro ámbito. Pero para ello deben estar formados. 

Se recomienda que los pequeños den sus primeros pasos en Internet, acompañados de sus padres. Sin olvidar que la formación de la infancia comienza por la de los mayores. Por ello, queremos transmitir que las herramientas como los filtros parentales, o los softwares de control tienen una función de información a los padres, pero no debería usarse como un instrumento de espionaje que prive de su intimidad a nuestros hijos.

La comunicación es el valor fundamental en ese caso y debe priorizarse a la prohibición porque cuando un niño tiene la inquietud de acceder a unos contenidos, tratar de impedirlo es imposible, sin embargo, si le prevemos de lo que puede ocurrir, le explicamos qué es y porqué le puede perjudicar, salvaremos su sed de conocimiento.

Los niños deben ser selectivos y críticos con la información que manejan.

En el manejo de Internet y redes sociales, al igual que en la vida en general, hay que actuar con sentido común. No podemos fiarnos de un desconocido que pretende quedar con nosotros o que intercambiemos información personal. Finalmente recordar que para que Internet sea una red segura la colaboración de todos es fundamental, por eso, si ves algo que no está bien, DENÚNCIALO. Todos debemos tomar conciencia. En nuestras manos está un Internet más seguro para todos.

Educar a los niños para un sano uso de Internet.

La formación de los niños en el buen uso de las nuevas tecnologías pasa por una buena educación en este sentido. Padres y profesores tienen que instruirse en el uso de la red, aprender a usar sus herramientas, para conocerlas y así poder orientar a los hijos. 

Se aconseja compartir la navegación por Internet con los hijos, convertirla en un momento de ocio familiar. Los jóvenes tienen que aprender a hacer un uso responsable de Internet. Iniciativas como Cibercorresponsales dan muestra de que ellos mismos se dan cuenta de la necesidad de un Internet seguro.

Cibercorresponsales es una red social para jóvenes supervisada por una red de organizaciones que trabajan por los derechos de la infancia. En ella son los jóvenes los que nos cuentan su visión del mundo y del futuro. En definitiva, en sus manos está cuidar y proteger la Red.

Fuente consultada: Fundación Alia2. 
Con información de Isabel Plaza Medina, experta en el uso infantil de Nuevas Tecnologías.

¡Hasta el próximo artículo!

Compartimos la cuarta entrega de Artículos Formativos para padres del colegio:

Diez juegos que ayudan a desarrollar la inteligencia del niño en la etapa de la primera infancia (de o a 6 años)

Es recomendable estimular su desarrollo cognitivo a través de juegos a partir del año. No se necesitan materiales muy sofisticados, sino un poco de creatividad desde el hogar.

Les presentamos diez maneras de generar ese estímulo: 

1. Es importante ejercitar la creatividad a través del dibujo con crayones o colores. Allí se trabaja el sentido del tacto y la motricidad fina, además de ser una nueva forma para comunicarse.

2. Jugar con la pelota permite que el niño se entretenga, favoreciendo el equilibrio, la fuerza y la coordinación de las extremidades. La pelota se puede lanzar, atrapar, patear, ya sea de forma individual o grupal.

Esto hace que el niño se mantenga activo, se acostumbre a hacer deporte y sociabilice cuando lo hace de manera grupal.

3. Realizar juegos con formas, ya sea un círculo, cuadrados y triángulos, activa su lado analítico por seleccionar y procesar la información recibida. Esto ayuda a perfeccionar su organización espacial y vuelve más precisos sus movimientos manuales.

4. Si el niño juega con bloques de construcción, que al principio solo podrá manipularlos, a la larga le permitirá ser capaz de armar escenarios y objetos similares a su entorno.

Esta práctica despierta su pensamiento lógico y matemático, aprende a diferenciar y relacionar tamaños, colores y conceptos opuestos como grande-pequeño y corto-largo. Asimismo, promueve el dominio de la motricidad fina.

5. La música ocupa un lugar muy importante en el desarrollo del niño, por eso se recomienda elegir una canción que le guste, para cantarla y tocar algún instrumento (tambor, pandereta o campana).

Este hábito estimula las destrezas lingüísticas y contribuye a la motricidad gruesa, debido a que crea sonidos entre los objetos.

6. Trabajar con las siluetas del cuerpo es beneficioso para identificar las partes del cuerpo, amplía su vocabulario y ejecuta asociaciones mentales.

Esto se puede hacer al acostar al niño arriba de una hoja y delinear su contorno para que luego lo pinte y juegue con él (por ejemplo, nombrando las partes del cuerpo).

7. Motivarlos a que armen rompecabezas favorece la coordinación motriz fina, las habilidades de observación y la resolución de problemas.

Se puede hacer de forma casera y ajustado a cada niño. Lo ideal es comenzar con un material sencillo como una foto de su animal favorito, se pega en un cartón grueso y se corta en tres o cuatro partes para que el pequeño las una.

8. Otro juego que ayuda en el desarrollo aumentando la capacidad de atención y retención de información es el Memory. En este juego hay varias tarjetas y el objetivo es lograr sacar dos tarjetas iguales. Se puede hacer con cartas o meter objetos en una caja y pedirle que saque los dos iguales. Ver y tocar le ayudará a recordar porque incluirá detalles.

9. Los padres deben motivar a sus hijos para que los ayuden con las tareas del hogar, es decir, que los imiten con lo que están haciendo. La repetición es un elemento importante de aprendizaje, ya que mejora la capacidad de formar oraciones complejas y refuerza su sentido de pertenencia a la familia.

10. La edad de tres años es la ideal para que el niño empiece a crear sus propias historias, que piense un cuento en el que él sea el protagonista.

También es positivo que los padres le den materiales a sus hijos para que ellos elaboren un disfraz de su personaje favorito. A través de esta actividad aprenden conceptos abstractos, y favorece la imaginación y la creatividad.

Fuente consultada: www.padreshoy.uy

¡Hasta el próximo artículo! 

Compartimos la quinta entrega de Artículos Formativos para padres del colegio:

IMPORTANCIA DE DESARROLLAR LA AUTONOMÍA DESDE MUY PEQUEÑOS.

El desarrollo de la autonomía personal es un objetivo prioritario en la educación inicial.

Un niño autónomo es aquel que es capaz de realizar por sí mismo aquellas tareas y actividades propias de los niños de su edad y de su entorno socio cultural. 

Un niño poco autónomo es un niño dependiente, que requiere ayuda continua, con poca iniciativa, de alguna manera sobre protegido.

De ahí la importancia de su desarrollo: normalmente cuando progresan en este aspecto, también lo hacen en su aprendizaje y relación con los demás.

Consejos básicos para fomentar la autonomía:

  • Ofrecerles alternativas en sus elecciones, lo que incentiva la toma de decisiones y la aceptación de las consecuencias de sus actos.
  • Presentarles nuevos retos que supongan un incremento en la dificultad y valorar el esfuerzo que realizan al enfrentarse a ellos: dejarles hacer cosas solos. La etapa del “yo solo” por la que pasan los niños puede ser muy estresante para los padres, pero es fundamental para el correcto desarrollo de los niños. Debemos ayudarles, pero no impedirles que desarrollen actividades por sí mismos.
  • Respetar su privacidad.
  • Estimular su razonamiento, no ser los primeros en ofrecer respuestas a sus preguntas. Esto fomentará su capacidad de llegar por si mismos a soluciones.
  • No desanimarlos, evitar caer en la tentación de protegerles de posibles fracasos.
  • Evitar que dependan exclusivamente de nosotros para resolver los problemas.
  • Reforzar sus logros y esfuerzos.
  • El juego como herramienta de aprendizaje.

Fuente:educadiversa.org:http://educadiversa.org/index.php?option=com_content&view=article&id=313:como-fomentar-la-autonomia-en-los-ninos&catid=94:escuela-de-padres

¡Hasta el próximo artículo!

 

Queridas familias: 

Compartimos la sexta entrega de Artículos Formativos para padres del colegio:


SUGERENCIAS PARA VACACIONES DE INVIERNO.


Los niños rebosan energía y están acostumbrados a ocupar la mayor parte de su tiempo entre el jardín, el colegio, las actividades extraescolares, los deberes, la televisión, jugar... Cuando disponen de las 24 horas del día libres, es necesario que los adultos gestionen el ocio, no solo para evitar que se aburran, sino para buscar alternativas a la televisión y a los videojuegos, y para distribuir el tiempo de forma que toda la familia disfrute de las vacaciones.

Algunas veces los padres se sienten culpables si no sacan a los niños de casa (al parque, al cine, al campo, a la piscina...), pero en casa también se pueden disfrutar muy buenos momentos y aprovechar el tiempo libre para estar en familia, sin las prisas y agobios de los días laborables. Eso les dará la oportunidad de conocer mejor los gustos y necesidades de los niños y disfrutar de una conversación tranquila que, incluso con los más pequeños, depara agradables sorpresas (¡Son mucho más maduros de lo que algunas veces pensamos!).

 A continuación, les brindaremos unas cuantas ideas para que pasar el día en casa se convierta en una fiesta para los más pequeños. Actividades diversas, y también muchos juegos para los que ni siquiera hacen falta juguetes.

Sin dudas, los chicos se las ingenian de una manera u otra para entretenerse. Un palito, una pelota, lápices o crayones, todo suma. Pero, claro está, el avance de la tecnología y la presencia cada vez mayor en casa de aparatos electrónicos hace más que difícil inclinarlos por actividades al aire libre o alternativas al mouse o teclado.

Las vacaciones de invierno plantean en las familias todo un tema que requiere de cierta planificación.

El mayor problema es si ellos tienen vacaciones y los padres, no. Son dos semanas en las cuales pasarán un tiempo solos, pero cuando llegues, seguro te reclamarán algún tipo de actividad que no es la que tienes prevista en tu organización del día. 

Lo más importante, hay que tener ingenio y la mente abierta no sólo para plantearle cosas a los chicos, sino para que también ellos puedan decirte cuáles son sus preferencias fuera de lo electrónico y los paseos. parte de esto es El secreto en buena compartirlo juntos. Sea una actividad al aire libre, sea cocinar en casa, es una excelente oportunidad para aprovechar y acercarse más.

De paso, nuevos hábitos. Las vacaciones son también un buen momento para modificar algunas conductas que no son tan saludables en los chicos. Por ejemplo, la reducción de los horarios que pasan frente a las computadoras, la televisión o con sus celulares.

Es un buen momento para sentarse a hablar o reforzar lo que se dijo en su momento y luego no se cumplió. O, por ejemplo, compartir el almuerzo o cena completo con la familia sin levantarse de la mesa hasta que termine. 

Qué hacer en casa y con ellos:

Hacer una agenda para las vacaciones. Planificar días para ir de paseo, al cine, pintar, hacer manualidades, cocinar o ir a visitar a algún amigo o familiar.

Hacer un menú divertido para las comidas en familia. Si están todos juntos, que cada uno elija un menú en el que todos (o casi todos) puedan involucrarse.

•Tarde de cine: siempre es entretenido buscar una buena película para compartir con los niños, siempre acompañado de un rico Pop.

•Cocinar: una buena alternativa para realizar con los niños es planificar una tarde de cocina. Puedes hacer unas ricas galletas, cupcakes con una linda decoración o Brownies.

Disfrácense: nada más entretenido para los niños que convertirse en su personaje favorito e inventar una buena aventura.

Moldear arcilla: una entretenida actividad puede ser moldear figuras con arcilla y luego pintarlas. Solo debes cuidar que los niños utilicen ropa vieja o unos buenos delantales. Pueden hacer collares y pulseras o crear juegos con materiales de cartón.

•Juegos de mesa: una entretenida actividad para realizar en familia son los juegos de salón. Pueden ser cartas, monopoly, ajedrez, etc. Armar puzzles puede mantener a los niños entretenidos por varias horas, además con esta actividad potencias las habilidades de motricidad fina del niño.

Construir un fuerte con mantas: puedes utilizar sillas, sofás y almohadones para sostener las mantas.

•Dibujar y pintar: para los niños es muy divertido y relajante dibujar o pintar. Puedes ayudarlo con el tema o bien puedes comprar libros especialmente diseñados para este fin.

Invitar a los amigos a tu casa: jugar con amigos en casa puede ser muy divertido y gratificante. Pueden compartir algunas actividades mencionadas en el artículo.  

¡¡DESDE DREAMDAYS COLLEGE LES DESEAMOS UNAS MUY FELICES VACACIONES!!



Compartimos la séptima entrega de Artículos Formativos para padres del colegio:
 

“Quítale el celular al niño”


La atención es la ventana a través de la cual el cerebro se asoma al mundo que le rodea. Cuando el niño nace, apenas es capaz de dirigir su interés hacia el mundo exterior. Inicialmente sólo presta atención a sus propias sensaciones llorando cuando tiene hambre, sueño, frío o se siente solo.

Poco a poco comienza a fijarla en el pezón de la madre que destaca como una forma más oscura en el horizonte. A partir de ahí comienza un largo viaje en el que el niño va aprendiendo que atender ciertos estímulos conlleva una serie de beneficios.

A las pocas semanas el niño reconoce con facilidad objetos que emiten ruido o se mueven; por eso los sonajeros captan su interés. Los padres hacen todo tipo de “gracias” con juguetes o con las manos para dirigir su atención. Pero también comienzan, de manera instintiva a ayudarle a fijarla en estímulos inmóviles. Primero un árbol que mueve sus hojas con suavidad, luego una foto en la que sale junto a su mamá y, más adelante, un cuento en el que casi no pasa nada.

Así, el niño comienza a desarrollar una habilidad tremendamente compleja, que es la de controlar la propia atención y dirigirla no sólo a aquellos estímulos que se mueven, sino también a aquellos que están más quietos o son más aburridos. De esta forma crecerá siendo capaz de atender a su profesor, aunque el compañero de al lado esté haciendo el tonto. Aprenderá a abstraerse con el libro que lee, aunque una mosca lo sobrevuele, y llegará a ser capaz de concentrarse al volante, a pesar de que la carretera sea una larga recta y su cerebro esté cansado.

Dominar la atención y ser capaz de eliminar otros estímulos que intentan distraernos es una habilidad que ofrece múltiples ventajas. Nos permite concentrarnos en lo que realmente queremos o deseamos, detectar detalles y matices que otros pasan por alto, aprender idiomas con más facilidad, persistir en nuestras metas hasta alcanzarlas o reducir los niveles de estrés.

Desde hace años vivimos un auténtico auge de un diagnóstico que provoca sufrimiento entre los más pequeños: el trastorno por déficit de atención (TDA). Desde los años setenta hasta 2010, el número de niños diagnosticados en Estados Unidos se multiplicó por siete. Desde 2000 hasta 2012, el número de recetas expedidas en Reino Unido para tratar este trastorno cognitivo se multiplicó por cuatro. Los factores que han provocado esta alza son muchos y complejos.

Por una parte, la sensibilización de los pediatras ha hecho que se detecten con más eficacia. Por otra, la posibilidad de diagnosticarlo a partir de los tres años (en lugar de a los seis años) ha sido otro motivo para el aumento de la prevalencia.

Sin embargo, también hay otras razones que son más difíciles de entender. La más preocupante de todas ellas es el sobrediagnóstico: los expertos más alarmistas estiman que como mucho un 4% de la población infantil podría sufrir este trastorno y, sin embargo, la realidad es que un 10% de los niños en nuestro país tomarán medicación para el TDA en algún momento de su vida escolar.

También nos encontramos con la intrusión de las nuevas tecnologías en el cerebro en desarrollo de nuestros hijos. Desde los años ochenta sabemos que más tiempo frente al televisor se traduce en menos paciencia y autocontrol, peor desarrollo madurativo de la atención y mayores tasas de fracaso escolar.

La razón es muy sencilla, cuando el niño juega, dibuja o interacciona con sus padres o hermanos, su cerebro debe dirigir la atención voluntariamente a aquellos estímulos o personas con los que interacciona. Cuando se sienta frente al televisor es la tele la que atrapa el interés del niño y hace todo el trabajo.

Por eso nos gusta ver la tele y engancharnos al celular, no porque estimulen nuestro cerebro, sino porque nos entretienen, nos relajan. Hoy, los dispositivos móviles se utilizan para distraer al niño cuando se tiene que concentrar en terminar de comer. Para despistar al niño cuando tiene que esforzarse en ponerse el pijama al final del día. Con este tipo de estrategias parece sensato que el cerebro aprenda que cada vez que tiene que esforzarse, concentrarse o esperar quieto tiene permiso para distraerse.

Sin lugar a dudas estamos educando niños menos pacientes, menos atentos y con menor capacidad de esfuerzo, reflejo de una generación de padres menos pacientes y que damos menos valor a hacer las cosas despacio.

Algunos niños, con ayuda de sus padres, profesores o terapeutas van desarrollando habilidades cognitivas como un mayor autocontrol o paciencia que permiten reducir y compensar las dificultades atencionales. A medida que se hacen mayores suelen preferir y encajar bien en trabajos que les permiten moverse y hacer cosas diversas a lo largo del día.

Artículo sugerido por Sabrina  Meirelles, psicomotricista de Dreamdays College. 
Fuente: Álvaro Bilbao, neuropsicólogo, es autor de ‘El cerebro del niño explicado a los padres’. Diario El País.

¡Hasta el próximo artículo!

 

Posted on March 5, 2017 .